En la España medieval los gremios nacieron en el siglo XIII, desarrollándose plenamente en el siglo siguiente, especialmente en Cataluña. Frente a esta situación de desarrollo en la Corona de Aragón, en Castilla tardaron en consolidarse, ya que existieron cofradías de artesanos pero no gremios en sentido estricto hasta el reinado de los Reyes Católicos.
En el siglo XVI se puede ya detectar que el sistema gremial era incapaz de abastecer el mercado interior. El declive de los gremios, especialmente de los pequeños, fue muy lento pero inexorable en los dos siglos siguientes. En el siglo XVIII se creó la organización de los Cinco Gremios Mayores (1733) en Madrid, reuniendo a los sectores artesanales más importantes: lencería, paños, mercería, joyería, seda, especiería y droguería. Parte de la Ilustración fue muy crítica con los gremios porque dificultaban la libre competencia y se tendió a dar disposiciones que minaban su poder. La Revolución Liberal terminó con los gremios. La primera abolición se dio en las Cortes de Cádiz, en conexión con el espíritu de la legislación liberal en lo económico y en las relaciones laborales, contraria a toda regulación. El Trienio Liberal también estaría en contra de los gremios, pero la abolición definitiva del monopolio gremial no llegaría hasta la época de las Regencias en el reinado de Isabel II, destacando los decretos de 1834 y 1836. La abolición trajo consigo importantes consecuencias no sólo económicas, sino también sociales ya que el sistema de asistencia de los gremios desapareció con ellos, quedando muchos trabajadores sin la cobertura que sus antiguos gremios les ofrecían.
Eduardo Montagut
http://losojosdehipatia.com.es/cultura/historia/los-gremios-en-espana/